by_Tipismana Neyra, Orlando.
Un punto de partida para formar líderes está -probablemente-, en desarrollar estrategias claves para la sobrevivencia y, trascender hacia el éxito, en lo individual como, en las organizaciones de cualquier tipo.
En consecuencia, el liderazgo, es una fuerza poderosa y eficaz, para la formación universitaria; el problema -quizás-, es que, muchas veces, la creencia popular, los logros, deben estar justificadas por la evidencia empírica; por tal razón, existen por lo menos, cinco maneras, con las que se puede estimular la magnitud de la influencia del líder en este proceso:
"El fracaso es simplemente la oportunidad para comenzar
de nuevo, en esta ocasión con más inteligencia"
Henry Ford
Un punto de partida para formar líderes está -probablemente-, en desarrollar estrategias claves para la sobrevivencia y, trascender hacia el éxito, en lo individual como, en las organizaciones de cualquier tipo.
Es común, observar, cómo a nivel global y local, cada vez más, se incorporan en las agendas educativas, programas de enseñanza - aprendizaje, que involucran al docente, estudiante y el sistema directivo, para contribuir desde su posición, promover la formación de un líder potencial, con la calidad que justifique su desempeño, en el proceso formativo y trascienda ese patrón personal, a una práctica cotidiana en la vida laboral como social.
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En concreto, lo que se busca con el desarrollo de estas habilidades y destrezas en el proceso formativo implica:
- Saber identificar en la práctica, el potencial personal del estudiante y, fomentar directa o indirectamente comportamientos reales de fácil identificación, por todos los actores y, en particular, por el propio formando (Autoconciencia de su potencial)
- La necesidad de mejorar las prácticas educativas y del aprendizaje de los estudiantes, necesariamente exige de los formadores un aprendizaje de cuáles, serán las estrategias sólidas y confiables (significativas) para lograr un pensamiento crítico en ambos actores, durante el proceso académico (Aprendizaje significativo)
- Clarificar que, tanto el éxito como el fracaso, tienen impacto en las prácticas de liderazgo directo, que ejerce el estudiante durante su aprendizaje y cómo, será la influencia indirecta de los formadores, en la calidad de la enseñanza y el aprendizaje (Capacidad de logro)
- Determinar el grado en que el estudiante y los grupos, tienen la voluntad y la habilidad que se requiere, para mejorar el aprendizaje. Y, el grado en que en el ambiente de trabajo, se les permite alentar o son alentados para desarrollar capacidades, motivaciones, innovaciones (Capacidad de cambio)
- Describir la forma en que dicho éxito y las formas de ayudar a los estudiantes, promueven la voluntad, habilidades y destrezas necesarias, para impactar y, evidenciar los cambios en el entorno (Capacidad de transformar)
- Describir las características del liderazgo y la formación de hábitos, que fomentan y se expresan los valores, capacidades y el reconocimiento de que la práctica real transforma progresivamente a la organización (Sentido ético)
Alejandro Piscitelli "Conocimiento colaborativo"
En consecuencia, el liderazgo, es una fuerza poderosa y eficaz, para la formación universitaria; el problema -quizás-, es que, muchas veces, la creencia popular, los logros, deben estar justificadas por la evidencia empírica; por tal razón, existen por lo menos, cinco maneras, con las que se puede estimular la magnitud de la influencia del líder en este proceso:
- Estudiar cuantitativamente la efectividad de esa proporción de evidencia; en la que, los efectos del aprendizaje y del liderazgo, se observan en una gran variedad de condiciones: desde la universidad hasta en las organizaciones laborales.
- Evaluar a través de estudios de casos, que puedan ser interesantes e informativos; y, que expresen, cómo está actuando el líder y, evidenciando su liderazgo.
- Evidenciar estudios cuantitativos a gran escala, de los efectos del liderazgo ya sea directos e indirectos, tanto en grupos pequeños como medianos.
- Realizar estudios cualitativos, que evidencien que el estilo de enseñanza - aprendizaje impacte en la vida personal, laboral y social (e incluso familiar) de los estudiantes.
- Determinar las reales implicancias y consecuencias para la sociedad, del tipo de enseñanza - aprendizaje, empleada para la formación de líderes.
En la formación de ingenieros (como cualquier otra disciplina) el liderazgo, es un factor clave para el avance de la ingeniería; es decir, para mantener su relevancia en los procesos productivos, facilitar la interconectividad en una era de mayor externalización y competencia global. Las organizaciones -cada vez más-, tienen la intención de mantener una mayor ventaja competitiva, por lo que se requiere, que los formadores de futuros ingenieros, sean capaces de formar a un ingeniero, capaz de liderar equipos multidisciplinarios y combinar el ingenio teórico con una visión de negocio; además de, formar ingenieros que desarrollen una pasión por el aprendizaje continuo.
La industria -por otro lado-, debe ser capaz de desafiar a las universidades, para ampliar sus programas del esfuerzo intelectual, del diseño, la investigación; la visión debe ser más amplia; es decir, que los futuros profesionales (ingenieros) deberán evidenciar un dominio en el liderazgo tanto profesional, como emerger con un espíritu empresarial, capaz de enfrentar y afrontar los retos y desafíos que exige el desarrollo científico, tecnológico y social.
Formar ingenieros, capaces de cultivar -de manera permanente- atributos claves de liderazgo (en lo personal, laboral, social); saber explicar el ambiente natural, social e interpersonal donde desarrollará su experticia y, sobre todo, de saber erigirse sobre esa realidad (abstracción) y, crear nuevos modelos de realidades, que se sustenten en los valores, competencias y su impacto en la sociedad en general.
La industria -por otro lado-, debe ser capaz de desafiar a las universidades, para ampliar sus programas del esfuerzo intelectual, del diseño, la investigación; la visión debe ser más amplia; es decir, que los futuros profesionales (ingenieros) deberán evidenciar un dominio en el liderazgo tanto profesional, como emerger con un espíritu empresarial, capaz de enfrentar y afrontar los retos y desafíos que exige el desarrollo científico, tecnológico y social.
Formar ingenieros, capaces de cultivar -de manera permanente- atributos claves de liderazgo (en lo personal, laboral, social); saber explicar el ambiente natural, social e interpersonal donde desarrollará su experticia y, sobre todo, de saber erigirse sobre esa realidad (abstracción) y, crear nuevos modelos de realidades, que se sustenten en los valores, competencias y su impacto en la sociedad en general.
"Los cambios no se desean ni se sueñan;
los cambios se provocan en y por la acción"
O. Tipismana
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